Una ciudad caminable es una ciudad sostenible

Imagen de calle peatonal

Llegué a vivir y a estudiar a Medellin en 2007, para este año se construían las primeras líneas del Metroplús, para mí era una ciudad en “obra negra” y mi recorrido para la universidad era precisamente a través de esas obras. Fue una lástima que ni el barrio en el que vivía ni la universidad estuvieran directamente conectados por el metro, posiblemente mi percepción sobre la movilidad hubiera sido distinta. Pasaba tiempos muy largos en el transporte público, específicamente en el bus. Venir de un pueblo a la ciudad te cambia la vida, te modifica tus rutinas, tus actividades y tus tiempos. Necesitas una capacidad de adaptabilidad inmediata y a mí Medellín me cansaba, su movilidad me desgastaba. Con 16 años, cuando se supone tienes mucha energía, llegaba a mi casa y solo quería dormir. 

Los primeros meses fueron muy difíciles porque nunca alcanzas a dimensionar que a la vida que estás empezando a construir le tienes que adicionar el tiempo que pasas movilizándote, nadie te dice, no está en ninguna parte. Según un reporte del Banco de Desarrollo de América Latina, en promedio los latinoamericanos nos gastamos 80 minutos diarios desplazándonos a nuestros trabajos y universidades, lo que significa, que pasamos 20 días al año en el transporte. Las ciudades y sus ciudadanos pagamos un alto precio por el tráfico, tenemos menos tiempo para dedicar a actividades que disfrutamos, más polución y gastamos más dinero en combustibles y parqueaderos.

Recuerdo que para la época me frustraba mucho sentirme tan cansada, llegaba a mi casa y prefería dormir antes que hacer cualquier otra cosa. Un día, en medio de la frustración, decidí salir a caminar para despejarme, conocer mi barrio y un poco la ciudad donde ahora vivía. Caminar la ciudad ha sido probablemente una de las mejores decisiones que pude haber tomado, un acto insignificante para cualquiera se convirtió en terapia. Caminar me libera, me aclara la mente y me mantiene activa. Además, tiene otros grandes beneficios comprobados, por ejemplo la OMS recomienda a un adulto caminar 10.000 pasos diarios para mantenerse en forma, combatir problemas de circulación, enfermedades del corazón, sobrepeso u osteoporosis y disminuir los niveles de estrés. 

Las ciudades caminables

¿Qué es una ciudad caminable? Según Walk Score, una reconocida planificadora urbana, una ciudad caminable es una ciudad que su diseño urbano está enfocado en promover un buen flujo peatonal, lo que quiere decir, el incremento de espacio público caminable, aceras, parques, calles que permitan el flujo tanto de bicicletas como de autos.

Una vez leí que cuanto mas caminable es una ciudad, mejores y más fuertes son los lazos que se generan en la comunidad. Pero esto es uno de los beneficios, otros podrían ser, fortalecer la actividad física de las personas, reforzar la salud mental, hacer los espacios públicos más seguros disminuyendo la delincuencia. Tener ciudades caminables reduce la contaminación del aire y el ruido ambiental, embellece las urbes y aumenta el uso del espacio, incrementa el sentido de pertenencia y activa la economía local. 

Existen muchas más ventajas por las que las ciudades deberían ser caminables. Tanto así que en el mundo rescatar la caminata se ha convertido en un proceso clave de planeación urbana. Por ejemplo Londres, tras peatonalizar Trafalgar Square, incrementó en un 300% sus visitantes. Dublin aumentó el empleo en un 300% en un vecindario que decidió peatonalizar. París redujo el smog en un 40% en algunos lugares peatonales de la ciudad. Melbourne tras convertir su centro en caminable, fue elegida por The Economist como la ciudad más habitable del mundo al aumentar sus residentes en un 830%. 

Todo esto nos demuestra que las ventajas de hacer las ciudades caminables son asombrosas, están interconectadas e impactan positivamente a las personas, el ambiente y la comunidad.

Caminar es universalmente accesible. Una infraestructura amigable con el peatón promueve una ciudad al alcance de todos.

¿Medellín es una ciudad caminable?

En el 2007, según mi experiencia, no tanto. Para este año ser peatón no era la mejor decisión. La ciudad priorizaba el uso del carro particular sobre los caminantes. Sin embargo, las cosas han venido cambiando, a partir de 2014, en el POT de Medellín, el carro dejó de estar en la cima de la pirámide de movilidad y el peatón empezó a ser prioridad. Así, se busca que los ciudadanos puedan movilizarse de una forma mas amigable a pie, en bicicleta y en el transporte público. 

Hoy en día las acciones de la ciudad a favor del peatón están enfocadas en la recuperación y mantenimiento de los espacios ya existentes y en la generación de nuevas conexiones: más aceras, red de vías y carriles para bicicletas, vías principales peatonales, parques, entre otras. Medellín cuenta con espacios como Parques del Río, la zona del tranvía de Ayacucho, Ciudad del Río, Carabobo en el centro, el Jardín Botánico, el parque Explora, el parque Juanes y de los Deseos y múltiples parques biblioteca.

Los planes de movilidad de la ciudad están enfocados en convertirla en una ciudad agradable para el peatón, que pueda caminar o pedalear. La transformación urbana está en tomar la decisión.

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