Historia de los cerros tutelares de Medellín

Cerro el volador

Entre las extensas e imponentes montañas de la región, existen 7 cerros tutelares que resaltan en la geografía de Medellín. Cada uno de estos espacios cuenta con centenares de especies de fauna y flora, están ubicados estratégicamente y representan un símbolo de ciudad. Además, detrás de sus nombres y de sus vocaciones se encuentran grandes historias.

Cerro tutelar El Picacho

Ubicado en lo alto del noroccidente de Medellín, ha sido un histórico paraje en el recorrido entre Medellín y Santa Fé de Antioquia. En los siglos XIX y XX miles de feligreses y viajeros se desplazaban entre las dos ciudades, utilizando el cerro como punto de referencia, espacio de descanso, mirador para contemplar el valle y lugar de abastecimiento en medio del camino.

El mismo fundador de la Universidad Pontificia bolivariana, Monseñor Félix Henao Botero, promovió la instalación del Cristo Salvador de 10 metros que abre los brazos hacia el Valle de Aburrá desde la década de 1940.

Cerro tutelar Pan de Azúcar

Cuenta con una altitud de 2138 metros sobre el nivel del mar es el cerro tutelar de mayor altura de la ciudad. Se puede apreciar la forma redondeada con la que marca la geografía en la ladera oriental de Medellín. Su nombre proviene de la formación rocosa que sobresale de la vegetación y que en ocasiones brilla con la luz del sol.

Desde el siglo XVI ha sido un punto de referencia en el camino de Piedras Blancas que conecta las regiones de Oriente y Valle de Aburrá. Además, en este lugar que comparte nombre con otros cerros del continente, se encuentra ubicada la primera etapa del Jardín Circunvalar de la ciudad.

Cerro tutelar La Asomadera

Con una extensión de 33,5 hectáreas y una altitud de 1.612 metros sobre el nivel del mar, es considerado como un balcón natural que cuelga de la ladera. Su nombre proviene del hecho de que a comienzos del siglo XX las personas que llegaban desde el sur hacia el centro de la Villa, pasaban por este lugar y se asomaban para apreciar el corazón de Medellín.

Con más de 42 especies de aves registradas y con más 200 especies nativas de árboles identificadas hasta la fecha La Asomadera es un gran jardín botánico. Por la composición de su suelo, el cerro funcionó como cantera y ladrillera durante la época de industrialización de la ciudad.

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Cerro tutelar El Salvador

De los cerros tutelares de Medellín, El Salvador y la Asomadera se consideran cerros hermanos. Comparten características geológicas e históricas. Desde que la naciente ciudad tenía el nombre de San Lorenzo de Aburrá, el cerro El Salvador se utilizaba como referente religioso. Tanto es así, que se llamaba el cerro de las cruces, por las 14 cruces que hacían referencia al vía crucis.

A partir de 1920 en la cima del cerro se alza un monumento de mármol que hace alusión al Sagrado Corazón de Jesús. El cerro más antiguo de la ciudad, es ahora uno de los espacios verdes más cercanos al corazón de la ciudad.

Cerro tutelar El Volador

Con un área de 107,13 hectáreas es el cerro y parque natural más grande de toda la ciudad. Se alza 82 metros sobre el noroccidente del valle de la ciudad. Este lugar es visitado por miles de ciudadanos que realizan actividades deportivas durante la semana y los fines de semana.

Entre los caminos del cerro se han encontrado rasgos arqueológicos que datan de los siglos XIV. En este lugar se realizaban prácticas funerarias y rituales por parte de la tribu indígena que habitaba el valle por aquella época. Además, hace parte de los parques naturales regionales metropolitanos (PNRM).

Cerro tutelar Nutibara

El cerro hace honor a uno de los más grandes caciques de la historia de Antioquia. Por su riqueza ambiental, histórica y cultural es uno de los lugares preferidos por locales y turistas. Este gran pulmón verde de 29 hectáreas alberga más de 59 especies de aves, 143 especies de mamíferos y 94 especies de flora.

El cerro Nutibara además, alberga dos importantes referentes culturales de ciudad. En 1984 abre sus puertas el Teatro Carlos Vieco Ortiz, un espacio al aire libre para 3.800 espectadores levantado en honor al gran compositor antioqueño. También cuenta con el Parque de las Esculturas, una galería abierta al público de monumentales obras de las que se destacan el busto de Tomás Carrasquilla, la estatua de Guillermo Zuluaga «Montecristo» y la gran estatua del Cacique Nutibara.

En la actualidad, su mayor atractivo turístico es el Pueblito Paisa, una réplica de un pueblo antioqueño en la cima del cerro. Esta gran obra se concibió en la década de los años 70 y fue posible gracias a los aportes de diferentes sectores empresariales y gubernamentales. El Pueblito cuenta con capilla, escuela, alcaldía, botica, barbería y plaza central haciendo único este cerro de todos los cerros tutelares de Medellín.

Cerro tutelar Santo domingo

Ubicado estratégicamente en la Comuna 1 – Popular, también se le conoció como el morro rojo, ya que era un paraje en el camino de herradura que utilizaban los arrieros en la vía que conduce a Guarne. En 1922 se construyó por este camino la gran y efímera apuesta del tranvía de Oriente, teniendo el cerro gran protagonismo en esta proeza.

Ligado al crecimiento de la ciudad, el cerro fue poblado por miles de personas que llegaban desde diferentes regiones del departamento y el país a buscar oportunidades a Medellín. En la actualidad es difícil identificar el cerro por estar cubierto de viviendas y algunas pequeñas áreas de vegetación. Además, guarda un símbolo de ciudad, allí se construyó un gran espacio cultural (Biblioteca España) que luego de su deterioro, abandono y olvido, será reconstruida en el corazón del cerro.

¿Y el Cerro de las Tres Cruces?

Durante las últimas décadas, el cerro de las tres cruces es uno de los espacios deportivos por excelencia de la ciudad. Ubicado en el suroccidente de Medellín, este cerro es visitado por miles de personas todos los días. Hasta 2019 los terrenos que comprenden el cerro pertenecieron a privados. La alcaldía avanza en un proceso de la adquisición del total del cerro para convertirlo en un gran Ecoparque.

La construcción de ciudad se da mediante procesos de largo aliento, es por esto que seguiremos viendo crecer el número de cerros tutelares de Medellín. Por ejemplo, el cerro de las tres cruces podría convertirse oficialmente en el 8avo cerro tutelar de la ciudad. Fortaleciendo los espacios y pulmones verdes de la ciudad de la eterna primavera.

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